sábado, 29 de noviembre de 2008

nada

Metiste toda tu ira,
yo te regalé un poco de amor...
En mi sudor habian gotas
de tu respiracion.
Tus manos en mi cintura
reconocian su alrededor,
mis manos marcaron tu espalda
con tierna desilución...
Y es que nada fue perfecto,
era tan solo falsa felicidad.
Aun asi continuamos,
en momentos para matar el tiempo,
en otros para sanar dolor...
... Y nada pasa.

1 comentario:

Geber Arana dijo...

me gusto el escrito
muy buena la manera que utilizas para expresarte, eso me deja facinado

espero que estes de lo mejor

ahi te pasas por el mio, tengo nuevos temas